-¡Vilu!- dijo Germán entrando a la sala de espera.
-Señorita, ¿Mi hija?¿Violetta Castillo?- la mujer le hizo seña para que esperara sentado. Éste bufó.
Leon se paró. Incómodo lo miró y se acomodó la campera que estaba arrugada en la parte de abajo. German le respondió amenazante cruzándose de brazos y balanceandose como los bebes de un lado a otro. Estaba mas nervioso que preocupado. Finalmente se sentó al lado del adolescente. Éste sin saber que hacer, lo siguió tomando asiento a su lado. German se volvió a verlo como queriendo decir algo.
-¿Vos que sos de mi hija?¿Que le hiciste? Me llego a enterar que vos le hiciste..
-Señor Castillo- llamó el doctor- venga.
-Si, doctor ¿Como esta mi hija?- dijo atribillandolo de preguntas- ¿Y?
-Pase y veala usted mismo.
-¿Como te sentis Vilu?- preguntó a su hija, que se acomodaba en la cama para quedar sentada.
-Estoy bien, pa.
-La proxima vez tenes que evitar salir a caminar tan tarde, lo llamas a Ramallo que te acompañe o que te lleve en el auto..
-No exageres...
-Señor Castillo. Violetta no tiene esguinzado el tobillo por haber salido a caminar tarde- dijo colocando sus anteojos en el puente de su nariz.
-¿Entonces?- respondió confundido- ¿Que no me has contado por teléfono, Violetta?
-Su hija- intervino el viejo hombre- tuvo un accidente.
La niña indicó al doctor que los dejara solos.
-¡Que tuviste que! ¿Estas bien?¿Te duele algún otro lado? Le decimos al medico..Vilu, mi amor ¿Quien fue? Decime quien fue..-German comenzaba a ponerse furioso. Se tomó del cuello moviendolo a un costado. Menos mal, que Violetta decidió hablar de una vez por todas.
-Estaba caminando cerca del puente donde iba con mamá- explicó tranquila- perdiendose en los jazmines que crecian a travez de la ventana del pequeño patio del hospital- y no vi por donde iba y un chico me llevó por delante.
-¿Cuando pasó esto?- dijo poniendose serio de repente.
-Hace un par de horas- calculó la joven.
-¿Un par de horas?- preguntó juntando las cejas-¿Y por que me avisan tan tarde..
-Ufa, pa. Ya esta, no importa. Ahora estoy bien. El doctor me dió el alta.
-Permiso- dijo Leon, provocando que todas las miradas se dirigieran a él.
-Leon- pronunció Violetta- ¿Que haces aun aquí?
-Nada- respondió levantando sus hombros- queria avisar que ya me iba.
-Espera un segundito- dijo German achinando los ojos- yo te conozco, nos conocemos, me conoces.
-No creo, la verdad nose quien sos- respondió.
-Si, ahora te tengo- dijo sonriendo- ¡Leon! El hijo de Jorge.
-¿Conoce a mi papá?- dijo- espere..yo a usted tambien lo conozco. Usted venia a casa cuando era chico.
-Si- se dieron la mano saludandose afectuosamente. Violetta tembló por dentro.
-¿Que haces aqui?- preguntó Germán.
Leon se rascó la cabeza no sabiendo si ser sincero o mentir. A pesar de que la niña le negó con su cabeza, Leon prefirió fastidiarla.
-Yo la choqué y la traje aqui- confesó poniendo cara de satisfaccion debido a la que estaba usando Violetta en ese instante.
-Oh- exclamó- bueno, no pasa nada.
-Papá, no te entiendo recien estabas como loco queriendo saber wuien lastimó a tu hija y ahora que sabes..- ella queria a toda costa que pagara por lo wue habia hecho, incluyendo lo de recien.
-Shhh Violetta- dijo haciendole cara de que cerrara la boca. Luego se volvió al muchacho muy sonriente.
-¿Quieres venir a comer mañana al mediodia?- preguntó- sos bienvenido en casa.
Esta vez Leon hizo caso a Violetta.
-No puedo, no deberia..- se excusó sin ningun fundamento creíble.
-Vamos, que hace mucho no charlamos de..ya sabes- dijo guiñandole un ojo.
*¿Hace mucho no charlamos de..ya sabes?* ¿Podia ser esto posible?- se preguntó Violetta- ¿Le estaban jugando una broma pesada? Solo faltaba que el otro aceptaba y listo, le iban a arruinar su primer dia..que ya era bastante para ella volver a la escuela, debia aguantarse al idiota ese en su propia casa.
-Bueno, será divertido- contestó poniendo sus manos en los bolsillos- nos vemos- dijo dándole una palmada a la espalda de Germán.
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