Al día siguiente la argentina despertó muy mal. El cuello y la espalda le dolían muy fuerte. Se levantó con desgano y caminó hacia la cocina en busca de un vaso de agua. Nadie se había levantado aún pero ya debía ser el momento. De repente, pegó un respingo al ver una figura detrás de la puerta. Suspiro aliviada. León entro sin preguntar. Llevaba un saco negro abrigado, unas botas marrones, jeans y un buzo de esos que se usan para hacer deporte.
-¿Que haces aquí? ¿No entiendes cuando la gente no quiere hablar con vos?- susurró Violetta dejando el vaso sobre la mesada. Exhaló aire de fastidio.
-Vine a arreglar las cosas- dijo muy decidido- tu has hecho lo mismo hace un tiempo y no me he enojado.
-La diferencia es, genio, que no te había declarado mi amor- respondió Violetta astutamente- ¿Como crees que puedo pensar?
-Amanda me pidió esto como un favor- explicó León- lo que te dije fue totalmente sincero Violetta.
-¿Que de todo?- repuso ella a la defensiva.
-Que estoy enamorado de ti- confesó León- no se como, ni cuando, ni porque, lo único que se, es que estoy locamente enamorado de ti.
-Aaaaaaaahhhhhhwwwwww- exclamó Olga desde la entrada. Estaba mirando y escuchando desde el principio.
Los dos la miraron perplejos.
Aunque Violetta le agradeció a esa mujer en silencio ¡Se había puesto roja por la confesión de León! ¡Jamas nadie le había dicho algo igual! No sabia que decir, ni como actuar. Pero, en esta ocasión igual que en las anteriores, lo rechazó y con un nudo en la garganta ¿Por que no se permitía ser feliz?
-No vas a venir aquí con tus palabras líndas a intentar cambiar lo que pasó.
-¿Que dices?
Olga puso cara de perro triste y los dejó a solas.
El teléfono de Violetta vibró. El muchacho alcanzó a leer de quien era. Tomas.
-Y sigues con este energúmeno- farfulló molesto - ¿Que onda?
-¿Puedes irte? Me tengo que vestir y están todos a punto de levantarse- León la miró poco convencido. No había terminado de hablar.
-No hasta no hacer lo que vine a hacer- dijo y le robó un beso a la niña.
-¡Estas loco! ¡Andate!- lo empujó y cerró de un portazo. Y sin ser vista Violetta sonrió para si misma. Por el otro lado León también sonrió.
domingo, 30 de agosto de 2015
NOTA DE LA AUTORA
Hola queridos lectores!
Quería expresarles por medio de esta nota que estoy muy contenta porque gracias a ustedes le doy vida a esta novela y ustedes que la leen (aunque sean pocos) la hacen eterna.
Decirles nomas que me encantaría que se hagan presentes aquellos que lo leen pero no comentan, de esa manera me incentivan a a seguir escribiendo esta hermosa historia. Así que nada, hoy subiré un capitulo mas, porque hace semanas no subo y espero mas comentarios!
Me haría muy feliz encerio! No tuve un buen día hoy ..en fin sigan con la lectura!
Amen.
Quería expresarles por medio de esta nota que estoy muy contenta porque gracias a ustedes le doy vida a esta novela y ustedes que la leen (aunque sean pocos) la hacen eterna.
Decirles nomas que me encantaría que se hagan presentes aquellos que lo leen pero no comentan, de esa manera me incentivan a a seguir escribiendo esta hermosa historia. Así que nada, hoy subiré un capitulo mas, porque hace semanas no subo y espero mas comentarios!
Me haría muy feliz encerio! No tuve un buen día hoy ..en fin sigan con la lectura!
Amen.
sábado, 15 de agosto de 2015
Capitulo 31 : Te sueño, nos sueño.
-¡Que estúpido León! ¿Cuándo vas a dejar de cargarme con el? Encima nada que ver, inventas cualquiera.
-Extraño esa sonrisa.
-Sí me ves todo el tiempo- dijo Violetta sonriendo.
-Pero la extraño por las noches.
Incómoda sólo se limitó a sonreír.
-No sigas- pidió León- deja de sonreír, me estas matando.
-Ya- lo golpeó despacio en el hombro.
-No entiendo que sucede, estábamos peliados hasta hace un rato.
-Es porque estas soñando.
(..)
-Nose que pasa conmigo- dijo Violetta a Camila el día siguiente. Al segundo, estornudó tres veces seguidas.
-En cambio yo si amiga- contestó Camila- te estas enfermando. Puede que eso te este provocando tener esos sueños raros.
-Estaba distinto, mas feliz y simpático y amoroso- pensó por un momento- los dos lo estábamos, nada importaba.
Camila dejó de caminar y la miró.
-No entiendo porque estas con Tomas, si el que te vuela la cabeza es León.
-¿Has escuchado los últimos veinte minutos en los que te conté que su "declaración" o "acercamiento" fue para sacarme información? ¿Que he soñado con él después de eso?
-Si te escuche- respondió malhumorada- que carácter tienes hoy Vilu.
-La vida no me sonríe Cami- confesó.
-Tienes que terminar con Tomas, no se merece que lo trates así.
-Ahora menos que menos- dijo Violetta, aunque se descubrió un poco egoísta.
-Vilu..las dos sabemos que no esta bien ponerle los cuernos a alguien dijo Camila.- siempre defendiste eso.
-Lo sigo haciendo, solo que no encuentro la forma ni el momento.
-Vilu- saludó Tomas con un beso en el cachete- quería hablar contigo.
-Creo que ahora amiga- contestó dejándola a solas con el morocho.
-Te extraño- dijo Tomas- ¿Tienes planes para hoy?
-Tengo que ayudar a ordenar la casa, se lo prometí a Olga.
-Creí que ella se ocupaba de eso- admitió su ignorancia- ¿Que tal de noche?
-No lo se, prefiero no dejar solo a papa.
-Pues entonces los visito- dijo Tomas entusiasmado. Observó la cara de su novia por un momento.
-¿Que sucede? Estas rara últimamente, siento que me evitas. León entró por la puerta caminando despacio. No pudo evitar mirar la escena. Violetta se dio cuenta de su presencia.
-No me pasa nada- le dijo- te quiero mucho lindo- y lo abrazó exageradamente y con un amor sobreactuado que hasta el chico se sorprendió por el poco pudor de la chica. Desde el rabillo de su ojo quedó mirando al mexicano, quien la miraba también pero con furia. No tardó en cambiar la situación que León apenas vio a Belén la agarro del brazo fuertemente y le estampó un beso en la boca. La otra lo disfrutó tanto que no hizo mas que corresponderle y hasta besarlo con mas fuerza y entusiasmo.
-Que ganas de vomitar- pensó en voz baja Violetta. Se separó de Tomas y lo tomó de la mano. El chico le sonrió contento.
-A ver espera- le rogó Violetta que estaba sacando la guitarra de su estuche- ya, espera ¡Que ansioso te pones!
-Desde que llegué a tu casa estoy esperando que me des un beso- bufó León- sino es Olga, es Ramallo o es tu padre. Estamos solos y no quieres vos, que va.
-Te puedo dar besos en otro momento.
-Yo quiero ahora, nunca nos damos besos- dijo molesto- ¿No te gusta?
-Pues claro que si- admitió ella sonrojándose- es que no me siento muy cómoda ahora.
-Si estuviéramos en otra parte..- dijo picaronamente.
-Deja de soñar y escucha el nuevo tema.
-No, me toca a mi hoy. Ayer compuse uno que te va a encantar.
Y la melodía comenzó.
(..)
Pero su voz nunca salió ya que el despertador la sobresaltó. Violetta dejó salir un largo suspiro ¿Otra vez soñando con León?
viernes, 14 de agosto de 2015
Capitulo 30 : Verdad.
-¿En que te quedaste pensando?- dijo León a Violetta.
Violetta abrió los ojos para descubrir que se lo había imaginado todo o su mente le jugó una mala pasada o tenía miedo de que ese momento terminara. Se levantó para buscar su taco. León la observaba de lejos riendo.
-¿No viste mi taco?- El mexicano sonrió cómplice- Ya está León, devuélvemelo-. Se dió por vencida y se acostó boca arriba para contemplar las nubes. Un rayo de sol atravesaba sus brazos.
-¿Podemos hablar de cosas importantes?-dijo León con las cejas levantadas picaronamente.
-¿De por que te gusta sólo she will be loved de maroon 5?- interrogó ella.
-No, eso no.
-Valla, me vives dejando con la intriga.
El celular de León comenzó a sonar. Violetta lo agarró. Él intentó agarrarlo. Después de una larga lucha por ver quien atiende, ella ganó.
-León, ¿Ya averiguaste si a Violetta le pasan cosas con Tomas? ¿Si están juntos?- preguntó Amanda desde la otra linea.
La sonrisa de la chica se desarmó totalmente. Su mueca se tornó triste, luego decepcionada y finalmente furiosa ¿Habia escuchado bien o era otra imaginación de ella? ¡No podía estar pasando esto!
León no entendia lo que estaba sucediendo. El también dejo de sonreír ¿Que estaba pasando? ¿Y por que no le pasaba el celular?
-¿Asi que para esto me trajiste aquí? ¿Para sacarme información para Amanda?- dijo en un hilo de voz al cortar. Violetta se sentía usada, con una enorme impotencia. Y creía que todo lo que estaba empezando a "ser" ya no era. Se acomodó el vestido de flores de su madre y tomó el taco del piso.
-¿Que dices? Violetta no es así, enseri,o la estaba pasando bien..yo...- respondió con un nudo en la garganta.
-Como dijiste "estaba" ¡Y va a ser la ultima vez que lo voy a estar pasando bien con vos!
-¡No digas eso por favor.. Dejame explicarte, entendiste mal!- le suplicó juntando la sabana y siguiendo su paso. La niña no sabia a donde iba. Quería escapar, desaparecer de ese lugar. El dolor y la vergüenza le pesaban y la consumían tanto que apenas podía respirar.
-¡Yo entendí muy bien, me parece!- dijo dándose vuelta para mirarlo a los ojos. Para ese momento ambos respiraban fuertemente. Violetta tenia frío y estaba descalza así podía correr mejor.
-¡Jugaste conmigo León, me rogaste prácticamente que te escuchara, que te diera una oportunidad y sólo me usaste!
-No, dejame decirte lo que paso..por- intentó el muchacho sin éxito alguno.
-No estoy triste por ser una tonta, estoy triste por vos- confesó y justo en ese momento el cielo rompió en llanto. Las gotas comenzaron a caer despacio.
-Porque no sos capaz de amar de verdad, y eso me duele mas a mi, que a vos.
-¡Te duele porque me quieres!- gritó León para ser escuchado en el momento que la lluvia aumentó
Segundos después un coche aparcó en la acera. Violetta reconoció a Ramallo por como iba vestido. Se subió dejando al mexicano solo en aquel lugar.
Violetta abrió los ojos para descubrir que se lo había imaginado todo o su mente le jugó una mala pasada o tenía miedo de que ese momento terminara. Se levantó para buscar su taco. León la observaba de lejos riendo.
-¿No viste mi taco?- El mexicano sonrió cómplice- Ya está León, devuélvemelo-. Se dió por vencida y se acostó boca arriba para contemplar las nubes. Un rayo de sol atravesaba sus brazos.
-¿Podemos hablar de cosas importantes?-dijo León con las cejas levantadas picaronamente.
-¿De por que te gusta sólo she will be loved de maroon 5?- interrogó ella.
-No, eso no.
-Valla, me vives dejando con la intriga.
El celular de León comenzó a sonar. Violetta lo agarró. Él intentó agarrarlo. Después de una larga lucha por ver quien atiende, ella ganó.
-León, ¿Ya averiguaste si a Violetta le pasan cosas con Tomas? ¿Si están juntos?- preguntó Amanda desde la otra linea.
La sonrisa de la chica se desarmó totalmente. Su mueca se tornó triste, luego decepcionada y finalmente furiosa ¿Habia escuchado bien o era otra imaginación de ella? ¡No podía estar pasando esto!
León no entendia lo que estaba sucediendo. El también dejo de sonreír ¿Que estaba pasando? ¿Y por que no le pasaba el celular?
-¿Asi que para esto me trajiste aquí? ¿Para sacarme información para Amanda?- dijo en un hilo de voz al cortar. Violetta se sentía usada, con una enorme impotencia. Y creía que todo lo que estaba empezando a "ser" ya no era. Se acomodó el vestido de flores de su madre y tomó el taco del piso.
-¿Que dices? Violetta no es así, enseri,o la estaba pasando bien..yo...- respondió con un nudo en la garganta.
-Como dijiste "estaba" ¡Y va a ser la ultima vez que lo voy a estar pasando bien con vos!
-¡No digas eso por favor.. Dejame explicarte, entendiste mal!- le suplicó juntando la sabana y siguiendo su paso. La niña no sabia a donde iba. Quería escapar, desaparecer de ese lugar. El dolor y la vergüenza le pesaban y la consumían tanto que apenas podía respirar.
-¡Yo entendí muy bien, me parece!- dijo dándose vuelta para mirarlo a los ojos. Para ese momento ambos respiraban fuertemente. Violetta tenia frío y estaba descalza así podía correr mejor.
-¡Jugaste conmigo León, me rogaste prácticamente que te escuchara, que te diera una oportunidad y sólo me usaste!
-No, dejame decirte lo que paso..por- intentó el muchacho sin éxito alguno.
-No estoy triste por ser una tonta, estoy triste por vos- confesó y justo en ese momento el cielo rompió en llanto. Las gotas comenzaron a caer despacio.
-Porque no sos capaz de amar de verdad, y eso me duele mas a mi, que a vos.
-¡Te duele porque me quieres!- gritó León para ser escuchado en el momento que la lluvia aumentó
Segundos después un coche aparcó en la acera. Violetta reconoció a Ramallo por como iba vestido. Se subió dejando al mexicano solo en aquel lugar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)