-¡Espera! ¿No me vas a dejar aqui, no?- le gritó- por favor..¡necesito tu ayuda!
Leon sonrió al oír esto último. Violetta sintió rabia al ver su sonrisa picara, el chico habia permanecido con ella no menos de 1 hora y ya comenzaba a odiarlo. Era eso lo que tanto detestaba de los chicos como el. Creidos, agrandados, egoístas, egocéntricos..no lo conocia era cierto, pero lo poco que vivió con el ese tiempo le dio todas las pautas para tenerlo entre ceja y ceja. Permaneció csllada para no estropear nada, ya veía que hacia uno de sus comentarios y Leon tomaba la desicion de dejarla.
-¿Puedes fijarte si no tienes señal ahora?
Entonces, al comrpobar que si habia señal, cuando ella no estaba viendo, sacó la bateria y la metió en uno de sus bolsillos traseros.
-No hubo suerte- contestó. Violetta se acostó sobre el piso, totalmente rendida.
-Bien, ¿Como quieres que te lleve, sobre mis hombros o como las princesas..?
-¿Que?- dijo frunciendo el seño- ¡No pienso dejar que me alses!
Haciendo caso omiso a sus quejas, Leon cargó a Violetta sobre sus hombros, dejando sus piernas tocando su pansa y sus brazos y cabeza sobre su espalda.
-¡Bajame ahora! ¡No puedes andar haciendo esto por la vida! ¡Te meterían preso!- empezó a pegarle con sus puños, pero apenas se dió por aludido.
-¡No voy a seguir soportando tus caprichos!-espetó, luego mas tranquilo dijo- no te preocupes, apenas llegue al hospital cada uno regresará a sus vidas y todo volverá a ser como antes.
-¿Sabes como llegar?- preguntó Violetta sin mas que decir acerca de su comentario.
-Por algo me llaman el maestro de la orientación- exclamó haciendose el interesante.
Violetta se sopló un mechón de pelo que dificultaba su vista. Desde su lado podía ver como el sol del atardecer caía lentamente, como las luces de las calles se iban prendiendo y como cada vecino de cada casa sacaba la basura, mirando curiosamente como iba cargada en la espalda de Leon.
Por otro lado, el muchacho caminaba un tanto confundido. Tener a esa chica en su cuerpo le producía sensaciones extrañas, una especie de calidez, que jamas habia experimentado antes. De repente comenzó a caminar mas despacio, no estaba seguro de que calle seguir o de si estaba llendo por el lugar indicado. Se preguntó a si mismo si no estaban perdidos y ese pensamientos lo dejaba helado.
-Tengo una mala noticia- dijo esperando respuesta de la castaña- creo..
Leon no continuó al sentir su fuerte respiración, se habia quedado dormida.
Continuará...
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