martes, 23 de diciembre de 2014

Capitulo 6 : ¿Novia? Si, novia.

-Este año preparé duos- explicaba Pablo repartiendole letras a todos sus alumnos, cuando culminaron las pruebas- Los nuevos integrantes tambien van a ser parte de ésta actividad asique, mas adelante organizare los grupos.

-¿Y ahora que pasa Amanda?- preguntó.

-¿Se pueden elegir los duos?

-Prefiero armarlos yo, o quiza podriamos realizar un sorteo- dijo pensativo- de todas formas, veremos, que tengan un buen dia.

-¿Esta de novio con ella?- saltaron Camila y Franchesca mientras Violetta les relataba lo sucedido. Estaban decididas a ir a comer al bar de siempre, y era allí a donde se dirigian a paso pesado.

-¿Y eso te afecta en algo?- preguntó Franchesca a su amiga.

-¿Por qué me tiene que afectar?¡Nada que ver! ¡¿Que decis Franchesca?!

-Tampoco para que te pongas así.

-No me van a creer, está en el bar- dijo Camila mirando preocupada.

-¡Marco! Yo sabía que me iba a seguir.

-¡Tenes que dejar de huir de él y hablar de una vez!- le aconsejó Violetta- ustedes dos se aman Fran.

-Paren cotorras- dijo Camila escondiéndose detras de un arbusto obligando a las demas a seguir su acción.

-¿Qué pasa Cami?- dijo Franchesca.

-¿No habia que ocultarse de Marco?

-No es Marco, es Leon y Amandamala en la mesa de la izquierda.

-¿Y que con eso?- preguntó Violetta- entremos, muero de hambre.

-¿Segura amiga?

-Estoy muy segura- respondió.


-Cayó piedra- bufó Amanda viendo de soslayo a las tres amigas.

Leon siguió su vista y se perdió en lo linda que estaba Violetta. Pollera blanca corta con tull blanco y arriba una blusa celeste esmeralda.

-¿Me vas a prestar atención? - dijo Amanda molesta.

-¿Eh?¿Qué?- balbuceó volviendo en sí.

-¿Qué te pasa, amor? Ultimamente te noto raro.

-Estoy nervioso por lo del ingreso- mintió a medias- eso es todo.

-Te hago unos mimos y se te pasa- dijo Amanda llendo a sentarse a su falda para besarlo.

Y sí, Violetta observaba todo desde su mesa y se le caía la quijada. Sentía asco, bronca y mas asco.

-Para, estamos en un lugar público- se excusó Leon apartandola un poco.

-Eso no te importó el otro dia, en tu casa, en tu cama..- le recordó.

-Ya- dijo Leon enfadado- sientate ahí, viene el mozo.

Amanda amargamente se sentó en su silla y no habló el resto de la velada..¿Qué sucedía con su novio?



-¿Te gustó la vista?- dijo Leon cuando se la cruzó en el pasillo del baño.

-Dejame en paz, no me siento bien- respondió Violetta.

-¿Te molesta que haya chapado con mi novia? Suelo provocar eso.

-Me duelen los oídos de escuchar tantas pabadas- dijo tocando sus oídos- ¿Por que no te pierdes?

-Deja de esquivar mi pregunta- dijo acorralandola contra la pared.

-Muevete o haré algo que estuve conteniendo desde que te conocí.

-¿Besarme?- pregunto León sonriendo.

Violetta asintió dulcemente y le indicó que cerrara sus ojos y esperara su regalo. Vaya regalito recibió León, que provocó que el pobre quedara en el piso y se moviera como un bebe de un lado al otro por culpa del dolor que sentía entre sus piernas. Que ruda era esa chica- pensaba- era raro que no hubiera caído en sus encantos aún. Un desafío Leonsito, solo eso.
















Capitulo 5 : Ingresantes.

Ya en el studio, Camila y Franchesca hablaban entre ellas sin notar que Violetta miraba a un punto fijo en el suelo. Estaba en el medio de amabas y escuchaba algunas de la cantidad de palabras que éstas utilizaban.

-Vilu- le dio un codazo Franchesca-¿Qué pasa?

-Nada, ¿Por qué tendria que pasarme algo?

Violetta cambió de tema inesperadamente.

-No estaba escuchando, de que hablaban.

-Fran dice que Marco no la mira, que no le tira onda y que no se muere por ella.

-¿Y vos?- le dijo a Franchesca curiosamente-

-No pasa nada entre Marco y yo- respondió la italiana- ademas, no soy yo la que esconde cosas- dijo mirando a Violetta.

-¿Como estuvo tu almuerzo ayer?- preguntó Camila.

-No me hagas acordar..- empezó- ¡Va a venir al studio!

-Si entra, tiene que ser bueno- dijo Franchesca.

Levantó los codos dándole poca importancia al asunto.

-¿Interrumpo?- preguntó una voz muy familiar para Violetta. Leon.

Las chicas se miraron entre ellas sonriendo.

-Si, ya nos íbamos- dijo tratando de dar un pazo, pero Camila la sujetó fuertemente del brazo.

-¿Y vos, quien sos?- preguntó ésta, como hipnotizada.

-Leon- dijo volviéndose a Violetta- ¿No me vas a presentar a tus amigas?

-Ella es Camila y Franchesca- respondió.

-Y yo soy Gregorio, ¡Y les estoy pidiendo que formen, che! ¡Pero que tupé los chicos de ahora, que tupé! -el profesor del studio se paró en frente de una larga cantidad de alumnos ingresantes que lo miraban temerosos y nerviosos.

-¿Y él?- dijo Leon señalando con su dedo pulgar rápidamente.

-Es el director del studio- contestó Violetta.

-Ya te vas a acostumbrar, a sus locuras- dijo Franchesca que pronto vió a Marco saludarla desde lejos -Chicas- susurró- viene Marco, cubranme.

-¿Eh?- dijo Violetta mientras se volvía al discurso de Gregorio- ¡Franchesca!

-Hola Marco- empezó Camila pensando una excusa- ¿Fran? En el baño pero si quieres dejarle un mensaje hazlo despues del piip.

-Marco no dijo nada Camila- dijo Violetta entre dientes- está en el baño.

-Tampoco dijo nada ahora- interrumpió Leon, que miraba la situación muy divertido.

-¿Vas a dar el ingreso?- dijo Marco- soy Marco.

-Leon- contestó éste estrechando su mano.

A todo esto Violetta y Camila ya iban corriendo para el baño, pensaban que podía estar escondida ahi.

-¡Fran!- gritaban- ¡Franchesca, donde estas!

-¡Fran, Fran, Fran, veni veni!- dijo chiflando y llamándola como si fuera un perro.

-¡No es un animal, Cami!- dijo tirándose al piso.

-Ahora, bien guardadito te lo tenías- dijo Camila sonriéndole desde el espejo.

-¿A Leon?- dijo haciendo cara de que decis.

-Es hermoso Violetta, si no te lo agarras vos, lo hacemos nosotras- dijo Franchesca mientras salía de un cubículo del baño. Las otras dieron un respingo.

-¡Te estamos buscando desde hoy!- gritaron las dos.

-Si, emm, quería estar sola.

-Vamos a llegar tarde a la clase de Gregorio y no lo quiero escuchar dándonos sermones..- dijo Camila retocando su cara y su cabello.




-Violetta- la llamó Leon al ver que ella se aproximaba a entrar a la sala de baile. La estaba esperando recostando su espalda en la pared.

-Nos vemos Vilu- dijeron sus amigas guiñandole sus ojos.

-¿Que haces aqui?¿No deberias estar dando el ingreso?

-Tuve que venir hasta aqui debido a que Beto necesita que le devuelvas su lapicera.

-Laionnn- gritó una voz chillona detrás de ellos.

-Amanda- contestó él algo fastidiado por haber sido interrumpido.

-Te extrañé y no te preocupes por lo del otro dia- dijo la rubia reboliando los ojos- te perdono- y le dio un beso corto en los labios.

-Yo me voy- dijo al darse cuenta de que era su novia.

-Espera- la tomó de la muñeca- ¿Me la darías?

-Dile a Beto que se busque asistentes mas eficientes y mas inteligentes también.

-¿Por que me bardeas?- dijo éste confundido y luego miró a su novia- ya, Mandy despues hablamos, me tengo que ir.

-¿Vas a la prueba de canto?- preguntó- te acompaño.

-Vamos- dijo mientras pasaba y chocaba medio cuerpo de Violetta.

Ni ella entendía porque lo habia tratado así, finalmente le hecho la culpa a que estaba en sus dias y que no debía darle importancia.



lunes, 15 de diciembre de 2014

Capitulo 4: Studio 21

-A ver Violetta- dijo Franchesca- pará de caminar de un lado para el otro, que vas a dejar un enorme hoyo.

Se sentó sobre su cama y lentamente cogió un almohadón de color rosado, en el cual recostó sus codos, dejando sus puños aplastando su pera.

Apenas Franchesca y Camila se enteraron lo de la fractura de su amiga, vinieron a su auxilio. Era lunes, despues de clases, no habian comido nada, pero Violetta intentaba contarles lo sucedido.

-Ayer conocí a un chico- murmuró.

-¿Estas tan nerviosa por esa razón?- preguntó extrañada- lo que daría..

-¡Que!¿Como se llama?¿Tenes su número?- contestó Camila.

-Chicas ¿No entienden? Es un arrogante, estupido, egocéntrico...

-Vamos Vilu, estas exagerando- dijo Camila.

-Permiso- intervino la voz de Germán- ya esta la comida.

-Bueno, nosotras nos vamos- empezó Franchesca dejando la almohada en forma de corazón en la silla del escritorio.

-Si, Vilu, despues seguimos hablando- dijo Camila, mientras las dos dejaban la habitación. 




-No compro flores, ni estampitas, ni galletas, ni rosarios...- explicó Olga en la puerta trasera de la casa.

-No, no vengo a comprar..- dijo Leon viendo como la mujer que ignoraba sus comentarios le cerraba la puerta en la cara.

-Olga, por favor- dijo Germán- es nuestro invitado- agregó entre dientes.

-Esta bien Germán- murmuró- como estas. Se saludaron alegremente como lo hicieron la noche anterior.

-Aaay perdoname chiquito- exclamó Olga- esperá..¿Ustedes son novios?

Los dos se quedaron callados por la pregunta.

-Olguita- la llamó Violetta- que estas diciendo, Leon y yo no somos nada.

-¿Como nada?- intervino el muchacho- yo creo que somos mas de lo que imaginas.

Germán miró a ambos chicos confundido. Violetta desmintió enseguida.

-Es broma pa- dijo riendo- ¿No es así? 

-¡Claro que es broma!

-Bueno, basta de bromas- dijo- vamos a la mesa.

Todos se acomodaron en sus respectivos lugares. Violetta no dejaba de mirar con furia a Leon. Éste se hacia el que no se daba cuenta.

-¿Cuánto hace que volviste de Italia?- preguntó German poniendo un bocado de helado en su boca.

-Mmm- puso cara de pensativo- hace 2 semanas.

-¿No te acordabas de Buenos Aires, no?- exclamó sonriendo.

-Creo que por eso me perdí ayer- respondió tranquilamente.

-¿Te perdiste ayer?¿Y como hiciste para volver?

-Es una larga historia, si quiere puedo contársela..

-¡Olga!- gritó Violetta interrumpiendo la conversación. 

-¿Que pasa?¿Quiere que retire los platos, señor?

-Si, gracias- respondió notando extraña a su hija.

-Voy a la cocina- dijo ésta viendo que llegaba el horario de descanso de la mujer.

Leon la siguió excusandose con que no queria los ravioles con salsa de fileto. Cuando Violetta cerró la heladera se asustó con él, que estaba casi respirándole la nuca.

-¿Estas de mal humor?- preguntó Leon sonriendo- me pregunto porque..

-¿Por que no vas a ver crecer hongos? Idiota.

-Ey ey- le dijo cerrando la puerta de la heladera para evitar que siga sacando artículos y poniendo su mano en ella.

-¿No me vas a dejar tranquila?

-Es lo que menos quiero- respondió sonriendo ampliamente.

-¿Por qué tenias que hacer todo eso?- le dijo rindiéndose y llevándose la manzana a la sala. Leon la volvió a seguir.

-Es divertido verte en situaciones incómodas con tu papa, lo conozco demasiado.

-Ami no me parece nada divertido.

-Ni a mi- dijo Germán entrando a la estancia cruzado de brazos.

Violetta y Leon dieron un respingo.

-¿Que hacen aca? Los estaba esperando en la mesa hasta que decidí buscarlos.


-Ger..-Leon intentó explicarle lo sucedido- fue mi culpa- se puso la mano en el corazón- Es que extraño a papá, las noches no son las mismas sin él. Y yo distraje a Violetta para que me enseñara una canción en el piano. 

-Me parece una agradable idea- dijo volviendo a sonreir, olvidando lo acontecido.

-Toca tu pa- dijo.


*Notas en el piano, solo una melodía*

-Me gusta como suena- opinó Leon- ¿Es de usted?

Asintió. 

-¿A que escuela vas a ir ésta temporada?- dijo cambiando de tema.

-Al studio 21- respondió- si logro dar el ingreso y entrar.

Violetta se atragantó con la fruta.

-Si, lo conozco. Ahi es donde va Vilu- contestó sonriente.

*Asique ahi vas* pensó Leon.











sábado, 13 de diciembre de 2014

Capitulo 3: German y Leon

-¡Vilu!- dijo Germán entrando a la sala de espera.

-Señorita, ¿Mi hija?¿Violetta Castillo?- la mujer le hizo seña para que esperara sentado. Éste bufó.

Leon se paró. Incómodo lo miró y se acomodó la campera que estaba arrugada en la parte de abajo. German le respondió amenazante cruzándose de brazos y balanceandose como los bebes de un lado a otro. Estaba mas nervioso que preocupado. Finalmente se sentó al lado del adolescente. Éste sin saber que hacer, lo siguió tomando asiento a su lado. German se volvió a verlo como queriendo decir algo.

-¿Vos que sos de mi hija?¿Que le hiciste? Me llego a enterar que vos le hiciste..

-Señor Castillo- llamó el doctor- venga.

-Si, doctor ¿Como esta mi hija?- dijo atribillandolo de preguntas- ¿Y?

-Pase y veala usted mismo.



-¿Como te sentis Vilu?- preguntó a su hija, que se acomodaba en la cama para quedar sentada.

-Estoy bien, pa.

-La proxima vez tenes que evitar salir a caminar tan tarde, lo llamas a Ramallo que te acompañe o que te lleve en el auto..

-No exageres...

-Señor Castillo. Violetta no tiene esguinzado el tobillo por haber salido a caminar tarde- dijo colocando sus anteojos en el puente de su nariz.

-¿Entonces?- respondió confundido- ¿Que no me has contado por teléfono, Violetta?

-Su hija- intervino el viejo hombre- tuvo un accidente.

La niña indicó al doctor que los dejara solos.

-¡Que tuviste que! ¿Estas bien?¿Te duele algún otro lado? Le decimos al medico..Vilu, mi amor ¿Quien fue? Decime quien fue..-German comenzaba a ponerse furioso. Se tomó del cuello moviendolo a un costado. Menos mal, que Violetta decidió hablar de una vez por todas.

-Estaba caminando cerca del puente donde iba con mamá- explicó tranquila- perdiendose en los jazmines que crecian a travez de la ventana del pequeño patio del hospital- y no vi por donde iba y un chico me llevó por delante.

-¿Cuando pasó esto?- dijo poniendose serio de repente.

-Hace un par de horas- calculó la joven.

-¿Un par de horas?- preguntó juntando las cejas-¿Y por que me avisan tan tarde..

-Ufa, pa. Ya esta, no importa. Ahora estoy bien. El doctor me dió el alta.

-Permiso- dijo Leon, provocando que todas las miradas se dirigieran a él.

-Leon- pronunció Violetta- ¿Que haces aun aquí?

-Nada- respondió levantando sus hombros- queria avisar que ya me iba.

-Espera un segundito- dijo German achinando los ojos- yo te conozco, nos conocemos, me conoces.

-No creo, la verdad nose quien sos- respondió.

-Si, ahora te tengo- dijo sonriendo- ¡Leon! El hijo de Jorge.

-¿Conoce a mi papá?- dijo- espere..yo a usted tambien lo conozco. Usted venia a casa cuando era chico.

-Si- se dieron la mano saludandose afectuosamente. Violetta tembló por dentro.

-¿Que haces aqui?- preguntó Germán.

Leon se rascó la cabeza no sabiendo si ser sincero o mentir. A pesar de que la niña le negó con su cabeza, Leon prefirió fastidiarla.

-Yo la choqué y la traje aqui- confesó poniendo cara de satisfaccion debido a la que estaba usando Violetta en ese instante.

-Oh- exclamó- bueno, no pasa nada.

-Papá, no te entiendo recien estabas como loco queriendo saber wuien lastimó a tu hija y ahora que sabes..- ella queria a toda costa que pagara por lo wue habia hecho, incluyendo lo de recien.

-Shhh Violetta- dijo haciendole cara de que cerrara la boca. Luego se volvió al muchacho muy sonriente.

-¿Quieres venir a comer mañana al mediodia?- preguntó- sos bienvenido en casa.

Esta vez Leon hizo caso a Violetta.

-No puedo, no deberia..- se excusó sin ningun fundamento creíble.

-Vamos, que hace mucho no charlamos de..ya sabes- dijo guiñandole un ojo.

*¿Hace mucho no charlamos de..ya sabes?* ¿Podia ser esto posible?- se preguntó Violetta- ¿Le estaban jugando una broma pesada? Solo faltaba que el otro aceptaba y listo, le iban a arruinar su primer dia..que ya era bastante para ella volver a la escuela, debia aguantarse al idiota ese en su propia casa.

-Bueno, será divertido- contestó poniendo sus manos en los bolsillos- nos vemos- dijo dándole una palmada a la espalda de Germán.




miércoles, 10 de diciembre de 2014

Capitulo 2 Parte 2: ¿Perdidos?

-¿Enserio pensaste que me habia dormido?- dijo la castaña sonriendo.

-La verdad es que no- mintió- no me lo crei ni un poco.

-Oh vamos, los dos sabemos que te engañé.

-¿Es muy difícil para ti guardar silencio?

-¿Cuánto falta para llegar? Hace rato que estoy aqui arriba y no es algo que me guste.

Leon rodó sus ojos fastidiado, a parte de que estaba perdido y no le habia dicho nada aún,  tenia que aguantarla preguntando cual niña pequeña*¿Ya llegamos?*

Violetta se sintió incomoda sobre su hombro. Le dolía la panza por haber pasado varios minutos en la misma posición. Intentó acomodarse escuchando al chico rezongar. Y ahi es cuando lo vió. Brillaba con la poca luz del sol que quedaba, rápidamente tomó el objeto en sus manos. Sacó la bateria del bolsillo del jean y la observó cayendo en la cuenta de lo que se trataba.
¡La habia engañado! Seguramente tenia señal, seguramente la segunda vez que le preguntó seguia teniendo pero el no quiso que se fuera tan rapido.
¡Ese maniático loco que solo queria alzarla y seguro ahora la está llevando a su cueva de drogas y...! ¡Y ella le entregó su confianza!

-¡Maldito bastardo, bajame ahora mismo!- chilló.

-¿Por que me insultas? Te recuerdo que soy yo el que te esta cargando a un hospital por tu estupido dolor de tobillo.

-¡Bajame ahora sino quieres que grite!- respondió con furia.

La bajó suavemente hasta que ella pudo valerse por si misma y caminó con un pie hasta el cordon de la calle.

-¡¿Por que carajos esta bateria ( indicó con su mano) estaba en tu bolsillo?!

-¿Es por eso que quisiste que te baje?

-¡No me cambies de tema!- exclamó echando humo- ¿Que quieres? ¿Me vas a secuestrar?¿Quieres algo de mi fortuna? Ten mi reloj - entonces se puso en marcha psra sacarse el objeto- aqui tomalo!

Leon movió su cabeza sonriendo ampliamente. ¡Si que estaba loca! Se acercó hasta el donde estaba tirado y lo tomó. Lo miró haciendose el interesado.
El tambien provenía de una familia con dinero. Su padre era abogado, uno de los mejores de Buenos Aires y vivía viajando debido a que era contratado en el exterior. Su madre era contadora y tenia una empresa dedicada a la fabricación y venta de pinturas. Nunca le faltó nada. Ese reloj, no era nada de lo que no haya visto antes.

-Eres tonta, ¿eh?- dijo riendo- si yo hubiera querido secuestrate o robarte, ¿No crees que ya lo hubiera echo?

-¿Me vas a decir en donde estamos?- preguntó - este lugar tiene mala pinta y ensima no quieres colaborar para que lleguemos en auto a un hospital decente.

El la miró en silencio esperando que continuara.

-¿Por que no quisiste usar tu móvil?- dijo finalmente.

Pensó un montón de cosas como *Estas re buena*, *Queria escapar de mi insoportable novia y su cumpleaños y de mi madre*, pero solo pudo decir:

-Porque si y ya- sentenció.

Violetta junto las cejas. ¡Como deseaba estar en su casa con su papá!

-¿Donde estamos?- insistió.

-Me encantaria decirtelo pero no lo se- respondió- estamos perdidos.

-Perdona, me pareció oir que dijiste la palabra perdidos.

-Pues, asi es- afirmó con poco entusiasmo.

Después de un rato en que ninguno hablaba, Leon rompió el silencio.

-Me late que vamos a estar un largo tiempo aquí- dijo dándose cuenta de que había anochecido.

-Te late bien- respondió resoplando- ¡No puedo creer que te lo tomes tan bien!
¡Me enbronca que no admitas que estamos así por tu culpa!

-Yo no tengo la culpa de que tu no veas por donde vas- contestó frunciendo el seño y parándose del lugar donde estaba ( no era al lado de ella porque temía que le ladrara o algo parecido).

Violetta también se paró y extendió su dedo acusador.

-No me hagas reir, ¡Tu eres el culpable de que mi pie este asi, de que estemos perdidos y de que ninguno de los dos celulares sean viables para salir de esto!

Después de pensarlo mucho habían probado con el teléfono del chico ( pero murió antes de intentarlo).

-¿Por que no disfrutamos este momento para conocernos mejor?- dijo sonriendo picaramente.

Violetta le pisó el pie justo en el momento en el cual vieron una luz que venía desde el principio de una calle.

-Un taxi..¡Un taxi!- gritó Violetta- dile que pare.

Y asi fue, los dos se subieron al coche y se dirigieron al hospital. Según lo que dijo el hombre estaban mas lejos que cerca. Leon se tomó el pie con disimulo, sufriendo en silencio por la pisotada.












lunes, 8 de diciembre de 2014

Capitulo 2 Parte 1: ¿Perdidos?

-¡Espera! ¿No me vas a dejar aqui, no?- le gritó- por favor..¡necesito tu ayuda!

Leon sonrió al oír esto último. Violetta sintió rabia al ver su sonrisa picara, el chico habia permanecido con ella no menos de 1 hora y ya comenzaba a odiarlo. Era eso lo que tanto detestaba de los chicos como el. Creidos, agrandados, egoístas, egocéntricos..no lo conocia era cierto, pero lo poco que vivió con el ese tiempo le dio todas las pautas para tenerlo entre ceja y ceja. Permaneció csllada para no estropear nada, ya veía que hacia uno de sus comentarios y Leon tomaba la desicion de dejarla.

-¿Puedes fijarte si no tienes señal ahora?

Entonces, al comrpobar que si habia señal, cuando ella no estaba viendo, sacó la bateria y la metió en uno de sus bolsillos traseros.

-No hubo suerte- contestó. Violetta se acostó sobre el piso, totalmente rendida.

-Bien, ¿Como quieres que te lleve, sobre mis hombros o como las princesas..?

-¿Que?- dijo frunciendo el seño- ¡No pienso dejar que me alses!

Haciendo caso omiso a sus quejas, Leon cargó a Violetta sobre sus hombros, dejando sus piernas tocando su pansa y sus brazos y cabeza sobre su espalda.

-¡Bajame ahora! ¡No puedes andar haciendo esto por la vida! ¡Te meterían preso!- empezó a pegarle con sus puños, pero apenas se dió por aludido.

-¡No voy a seguir soportando tus caprichos!-espetó, luego mas tranquilo dijo- no te preocupes, apenas llegue al hospital cada uno regresará a sus vidas y todo volverá a ser como antes.

-¿Sabes como llegar?- preguntó Violetta sin mas que decir acerca de su comentario.

-Por algo me llaman el maestro de la orientación- exclamó haciendose el interesante.

Violetta se sopló un mechón de pelo que dificultaba su vista. Desde su lado podía ver como el sol del atardecer caía lentamente, como las luces de las calles se iban prendiendo y como cada vecino de cada casa sacaba la basura, mirando curiosamente como iba cargada en la espalda de Leon.

Por otro lado, el muchacho caminaba un tanto confundido. Tener a esa chica en su cuerpo le producía sensaciones extrañas, una especie de calidez, que jamas habia experimentado antes. De repente comenzó a caminar mas despacio, no estaba seguro de que calle seguir o de si estaba llendo por el lugar indicado. Se preguntó a si mismo si no estaban perdidos y ese pensamientos lo dejaba helado.

-Tengo una mala noticia- dijo esperando respuesta de la castaña- creo..

Leon no continuó al sentir su fuerte respiración, se habia quedado dormida.


Continuará...

Capitulo 1: Se conocen.

Salir a caminar era una de las cosas que mas amaba hacer Violetta. Pero ese día también era una de las mas terribles. ¿Por que? Porque hoy era su ultimo día de vacaciones. Sus ultimas vacaciones de verano como es debido. Ya saben, cuando uno cursa el ultimo año del secundario le esperan otras cosas en la vida al culminarlo. Como la facultad o trabajar, y esos 3 meses ya no vuelven a presentarse nunca mas.

Se paró en seco al divisar el puente que unía dos calles. Solía pasear por el con su madre y no se marchaban hasta que el sol se escondía por el cielo. Sonrió al recordarla.


Violetta estaba tan ensimismada en sus pensamientos que no vio que un muchacho que venía en bicicleta se aproximaba hacia ella. Y así como en las películas, chocaron.


El castaño levanto rápidamente su bici y ayudó a la chica que no paraba de gemir de dolor. Vio que su problema era el tobillo.


-¿Oye acaso no ves por donde vas?- dijo al ver por primera vez a aquel extraño. Era lindo, alto, su pelo era castaño y estaba todo despeinado, sus ojos eran cafes y llevaba puestos unos jeans negros y una camisa a cuadros celestes. El no se quedo atrás. La analizo de abajo hacia arriba muy descaradamente, provocando que se sintiera incomoda y molesta.


-¿Que tanto me ves?-preguntó- ¿No te has dado cuenta de que acabamos de tener un accidente, de que probablemente me quebré el tobillo? ¡Bruto!


-Primero- dijo el tranquilamente- me llamo Leon no bruto y segundo..¿Tu no te has dado cuenta del efecto que provocas en los hombres?¿Me vas dar tu numero o...?


-O me puedes llevar a un hospital. Esa es una mejor idea.


Leon resoplo con fastidio. No veía la hora de llegar a la casa de su novia. No podía perderse su cumpleaños. A decir verdad, disfrutaba de estar con esa chica.. y su nombre..¿Como se llamaba?


-Esta bien..-empezó diciendo.


-Violetta- respondió esta tomando asiento en un cordón de la vereda al haber rechazado su ayuda.


Tomo su celular para poder llamar a un taxi pero para sorpresa del castaño no tenia señal. 


-¿Que sucede?-preguntó.


-No tengo señal para llamar a un móvil. Prueba con el tuyo.


Entonces, ella rebusco en su bolso, pero para su mala suerte, su celular terminó adentro de una boca de tormenta- rejillas por donde el agua se escurre cuando hubo una fuerte lluvia- llena de basura y mugre. Hizo una mueca de horror, y ésta cambió a enojo al ver como Leon reía con ímpetu.



-¡¿De que te ríes, idiota?!- espetó.

-Hoy no es tu día.


-Pues tampoco el tuyo- respondió sabiendo que tenia razón.


Calló su risa y analizo las opciones. Tal vez podría esperar un rato a que un auto pasara y pudiera alcanzarla hasta un hospital o llevarla a pata..


-¿Por que no vamos en tu bicicleta?- dijo al cabo de unos minutos de mirarse el pie y hacer todas las muecas existentes.


-Por si no lo has notado, perdí una rueda..y sospecho que fue a parar al rió- dijo señalando el puente.


Después de un silencio añadió:                  

                    
-Me tengo que ir..-dijo amagando para dejarla, pero con toda la intención de hacerlo.

Continuará...