-¿Que haces acá Amanda?- dijo León.
-Vine a hablar con vos, ¿Tienes tiempo para mi ahora que no somos novios?
-Estoy hablando con Violetta, ¿Puede ser después?
-Te espero en el sofa- le dijo ésta dispuesta a hablar con él ese mismo día.
León terminó de hablar con la rubia y se centró en los ojos confundidos de Violetta, la pobre parecía en otro mundo, temerosa. Ni siquiera había notado a Amanda. El chico acarició uno de sus pómulos dulcemente, para aliviar su agonía
-No temas Violetta- le susurró León.
La chica lo golpeó tan fuerte que este casi cayó al suelo. Confundido, la volvió a mirar y en sus ojos pulcros solo se reflejaba dolor y bronca.
-No vuelvas a hacer algo así nunca mas- y con esto la muchacha cruzo el umbral de la casa de León.
Cuando llego a la esquina y se aseguró de que no había nadie rompió en llanto.
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