Bajaron del auto para observar una enorme casa que llegaba hasta la cima de un árbol. León recordó su niñez, junto a su padre, que lo hamacaba lentamente en una de sus hamacas bajo el roble. Reían, hacían picnics, llamaban a su madre para que los ayudara a ordenar todo, siendo hombres, eran inservibles en esos asuntos.
-¿Decis que va a estar acá?
-¿Que si yo lo digo? Mi instinto lo dice.
-¿¡Hemos venido por tu instinto y no porque sabias que el estaba aquí?!
-Lo acabas de decir, que inteligentosa estamos- respondió León acercándose a la puerta. Luego se detuvo, pensando en lo que la castaña le había dicho horas antes.
-¿Que estas haciendo aquí realmente?- preguntó empujándola duramente contra la fachada.
-Cuidado, me lastimas- se defendió Violetta haciendo una mueca.
-¿Me vas a responder?
-¿Y sino lo hago que? ¿Me vas a pegar, León?
-Dime todo, ahorita- exigió enfurecido por el desafío de Violetta.
-Esta bien, primero sueltame- le pidió.
-Encantado- dijo soltándola bruscamente, provocando que bajara a su altura original.
-Vine porque Camila me pidió que te sacara información- confesó- cosas como tus canciones favoritas, tu comida, tus gustos, todo lo que pudiera averiguar, así le servía para la cita de hoy- agregó- era eso ¿feliz?
-¿Sabes que no? Acabas de lograr que no vaya a encontrarme con ella.
-¿Estas jugando, no?- preguntó riendo por fuera pero temiendo por dentro.
-Estoy hablando en serio Violetta, dile de mi parte que acaba de perder la oportunidad de su vida.
-Aaah bueeeeno, ¿Pero quien te crees que sos flaco, Brad Pitt, Zac Efron? Te informo- dijo esta vez acercándose lo mas que pudo hasta su cara- que no les llegas ni a los talones- y con esa ultima frase recorrió desde su cara hasta sus pies.
-¿Te has mirado en el espejo?- preguntó León frunciendo el seño.
-¿Vas a cancelarle porque intentó caerte mejor?- preguntó Violetta.
-¿Vas a seguir mi concejo?- contraatacó Leon.
-Vaya, vaya- exclamó un hombre de aproximadamente 55 años- Clara tenemos visitas- dijo sonriendole a los dos jóvenes. Se dieron vuelta para poder verlo. Era delgado y petiso, de unos 60 años y llevaba un bastón en las manos
-Estamos buscando a mi padre, esta es su foto- explicó León depositando la foto en la mano del señor.
-No se quien es nene- dijo negando con la cabeza- perdona.
-Ésta era mi casa, cuando éramos chicos veníamos aqui- explicó Leon- ¿Puedo entrar a ver como está?
-Esta bien, pero solo tu, que la muñequita espere afuera.
-León, no me dejes acá por favor- se quejó entre dientes cuando el se acercó a ella.
-Se donde hallar respuestas, no me tardo nada, ah y diviertete con el ranchero- dijo sonriendo burlonamente.
-Te odio- le gritó sin que lo escuchara.
Recorrió cada estancia de la casa, cada recoveco, cada hueco y lugar que le traía recuerdos inolvidables. Por un momento deseó que el pasado regresara, que su familia volviera a ser la misma, unida y feliz. Pero esa idea se escapó rápidamente al notar lo que estaba buscando. Se adentró al lugar donde estaba la oficina de su padre. Se acercó a la mesa de estar y golpeó una de las maderas del piso, el pequeño peldaño se levantó. León la corrió y con su mano transitó por una oscuridad desconocida, hasta que tocó un sobre.
-¿Que es eso?- preguntó Violetta caminando junto a Leon para el coche.
-Este sobre contiene los papeles importantes de papa- explicó poniéndose el cinturón para volver a Buenos Aires- creo que acá dejó una dirección o algo para ubicarlo.
-Genial, volvamos de una vez.
A la mañana siguiente...
-Acá estas- dijo Violetta metiéndose entre León y una chica rubia, muy linda, quien antes de irse la rebajó con su peor cara. La niña no pareció percatarse del hecho.
-Otra vez tu ¿Que quieres?- dijo León con cara de fastidio, achinando sus ojos verdes. Era de mañana y en frío lo ponía de mal humor. Descubrió entonces, como había tratado a la chica rubia hace unos minutos.
-¡No saliste con Camila! PEOR! ¡La dejaste plantada en el bar! Y encima de no avisarle que tenias cosas mas importantes que hacer te regodeas con esta modelito de cuarta.
-¿Como te llamas? ¿Camila? Creo que puede defenderse sola..estamos grandes.
-¿Eso es todo lo que vas a decir en tu defensa? ¡Esta llorando por tu culpa! Sos un insensible, un sin corazón, idiota, mujeri..-León se acercó a ella acortando la distancia que los separaba. Violetta se puso nerviosa y no pudo seguir describiendo todo lo malo que sentía por el.
-Decilo, ¿Que mas soy?- murmuró acariciando su hombro, luego su cuello hasta llegar a su mejilla y masajearla suavemente.
-¡Un mujeriego que lo único que hace es pensar en si mismo!- terminó Violetta resistiéndose con todas sus fuerzas a los encantos del castaño. León soltó un gruñido de impaciencia mientras veía como ella se desvanecía entre los chicos del studio.
-Epa epa, ¿Problemas con la flaqui?- dijo Andrés en forma de saludo.
-Que difícil me la hace- contestó León- es insoportable, no la aguanto.
-De el odio al amor hay tan solo un paso- citó Andrés riendo- ¿Te gusta?
-Esa frase no es aplicable para esta vez- respondio León- y..
-Vamos, que te conozco desde que tienes pañales, es una chica más León.
-No estoy seguro- dijo el muchacho sacándose la campera- no, olvidalo, mejor te cuento lo que me pasó con Belén.
-Entonces le pasé el pañuelo que me pidió y prácticamente..- León hablaba entusiasmado con Andres mientras lo abrazaba con uno de sus brazos como era lo habitual.
-¿Enserio me estas diciendo?- dijo sorprendido quitando su brazo.
-Al fin nene, medio estudio me recorrí averiguando si estabas vivo o simplemente te había chocado un camión- explicó Violetta- comprobé que lo estas, muy a mi pesar. Tenemos que hablar.
-Ahorita estoy con mi primo- dijo señalándolo para que notara su existencia- si no te molesta..
-Claro que me molesta, pero bueno, creo que una noticia acerca de donde esta tu padre no es tan importante..- León abrió sus ojos como platos y prácticamente se llevó a Violetta a rastras hasta el salón de los instrumentos. Cerró la puerta con ímpetu.
-Que sabes de mi padre ¡Habla!
-Me llamó por teléfono y me pasó la dirección para que lo vayamos a ver hoy.
-¿Y el plural es por que..?
-Mi padre esta metido en este asunto y además parece que tu papa me tiene confianza, sino..¿Por qué no te llamó a vos?
-Tal vez los teléfonos están pinchados- dijo León rascandose la barbilla.
-Vas a hablar con Camila y arreglar todo, sino, no vamos a verlo.
-¿Que te pasa? ¿Esto es una amenaza?
-Yo hago lo que sea por mi amiga, por verla bien y feliz. Lástima que no sepas lo que es la verdadera amistad.
-Que linda mañana para criticar, ¿No cierto Beto?
-¿Que, yo que?- exclamó el profesor que se disponía a morder una manzana roja. Apoyó sus cosas en el escritorio, tirando un par de papeles como él siempre hacia.
-Te propongo una little tregua. Vamos a ver a tu padre y después tienes tu cita con Camilla y todos contentos y volvemos a ser los mismos.
-Trato- aceptó León estrechando su mano con la de Violetta.
-¿Juegan a piedra papel o tijera? Yo..quiero jugar. Los chicos no me dejaban- intervino Beto muy cerca de ellos.
-No, nada que ver Beto jajajaajaj- respondio Violetta divertida- estábamos cerrando un trato.
- jajajajajajja, es un trato con la mafia Beto, las Violettas se llama, ¿Te suena?
-Las Violettas las Violettas.. No nunca oí ese grupo. ¿Son muy peligrosos?
-Es broma- dijo la niña mirando a Len con desprecio- si llama papá, le dices que fui a comprar un cuaderno?
-Claro Vilu- dijo Beto- me tengo que ir a una clase, yo.aiu ...aaiaa no te vi, que lindo piano, nunca lo había visto acá....-dejaba tantas cosas a su paso que los dos jóvenes se pusieron a juntar todo y a la salida se dirigieron a Santa Fe.
segui esta excelente me encanta
ResponderEliminarGracias! Ahora subo otro✌
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